Efluvio telógeno y sus diferentes causantes
La caída de cabello es un fenómeno común que puede presentarse en cualquier etapa de la vida. Al ser un síntoma asociado a diversas enfermedades y factores de riesgo, su manejo requiere un diagnóstico integral que identifique y aborde sus causas. Entre las condiciones más frecuentes da caída de cabello se encuentran la alopecia areata, la alopecia androgénica y el efluvio telógeno.
En esta publicación nos enfocaremos en el efluvio telógeno, revisando sus principales causas, su etiopatogenia, su relación con distintas enfermedades y las opciones actuales de tratamiento.
Índice
- Efluvio telógeno, ¿cómo lo identifico?
- ¿Qué factores desencadenan este fenómeno?
- Alteraciones hormonales
- Deficiencias nutricionales
- ¿Esto es reversible?
- Preguntas frecuentes
- Referencias
1. Efluvio telógeno, ¿cómo lo identifico?
El efluvio telógeno es una de las causas más frecuentes de caída de cabello en pacientes que acuden por primera vez a consulta. Se caracteriza por una pérdida excesiva y difusa del cabello, sin signos visibles de enfermedad en el cuero cabelludo y sin miniaturización folicular, lo que permite diferenciarlo principalmente contra la alopecia androgénica.
Pero, ¿qué podemos hacer para frenar la caída? La clave está en un diagnóstico oportuno. Durante nuestra consulta, realizamos una historia clínica detallada para identificar posibles factores desencadenantes y llevamos a cabo una exploración del cuero cabelludo utilizando dermatoscopio, una herramienta fundamental para evaluar con precisión y establecer diagnósticos diferenciales. Es fundamental solicitar estudios complementarios para confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento más adecuado.
2. ¿Qué factores desencadenan este fenómeno?
Son muchos los factores que pueden desencadenar la aparición de este fenómeno. Desde tratamientos farmacológicos y episodios de estrés físico, hasta elementos del entorno como los cambios estacionales, los viajes o incluso la calidad del agua.
Sin embargo, más allá de estas causas generales, resulta especialmente relevante poner el foco en ciertas condiciones médicas frecuentes. En nuestra experiencia clínica, es común encontrarlas de manera incidental durante la consulta, ya que en muchos casos no provocan síntomas evidentes. No obstante, mediante un adecuado juicio diagnóstico, es posible identificarlas con facilidad y abordarlas de forma oportuna.
3. Alteraciones hormonales
Dentro de las alteraciones hormonales, destacan especialmente las hormonas tiroideas. Estas desempeñan un papel fundamental en la fisiología humana, ya que regulan procesos clave como el metabolismo, la regeneración celular y el equilibrio energético del organismo. Su impacto va mucho más allá de órganos internos: la piel y el cabello también se ven directamente influenciados por su correcto funcionamiento.
Cuando existe una alteración en la glándula tiroides, como ocurre en el hipertiroidismo o hipotiroidismo, pueden aparecer diversas manifestaciones clínicas. Entre ellas, destaca la caída difusa del cabello, presente hasta en el 50% de los pacientes, conocida como efluvio telógeno. En muchas ocasiones, esta pérdida capilar puede ser uno de los primeros signos clínicos, por lo que no debe pasarse por alto.
Cuando estos procesos se ven comprometidos, el impacto sobre el cabello puede manifestarse de diversas formas:
- Caída del cabello generalizada o difusa.
- Alteraciones en la pigmentación, debido a una menor producción y distribución de melanina.
- Disminución en la tasa de crecimiento del cabello.
- Reducción en la producción de nuevas fibras capilares, afectando la densidad y volumen del cabello.
- Cabello seco, opaco y quebradizo, con mayor tendencia al daño.
4. Deficiencias nutricionales
Dentro de las deficiencias nutricionales, destaca la anemia por deficiencia de hierro (ferropénica) como una causa frecuente de efluvio telógeno. Cuando el organismo carece de hierro suficiente, el cabello se debilita y su caída se incrementa. Esto sucede porque el hierro es esencial para el crecimiento adecuado del folículo piloso; en su ausencia, muchos cabellos interrumpen prematuramente su ciclo de crecimiento y se caen de manera difusa. Los grupos de alto riesgo incluyen mujeres en edad fértil con menstruaciones abundantes, mujeres embarazadas, personas con dietas bajas en hierro y quienes presentan enfermedades crónicas que afectan la absorción intestinal. Se considera anemia por deficiencia de hierro cuando los niveles de ferritina son inferiores a 40-45 ng/mL.
Otra deficiencia de alta prevalencia es la de vitamina D. Los grupos con mayor riesgo incluyen a personas que trabajan en oficinas, adultos mayores con movilidad limitada (y, por tanto, menor exposición solar), personas con dietas veganas y mujeres embarazadas. Se considera deficiencia cuando los niveles son inferiores a 20 ng/ml.
Esta condición es frecuente debido a que la vitamina D es difícil de obtener únicamente a través de la alimentación, ya que son pocos los alimentos que la contienen en cantidades significativas. Por ello, cuando no se alcanzan los requerimientos adecuados, la suplementación oral representa una alternativa segura y eficaz.
Las manifestaciones capilares asociadas a las deficiencias nutricionales incluyen:
- Disminución de la densidad capilar
- Aumento en la fragilidad de la fibra capilar
- Efluvio telógeno prolongado de manera difusa
- Reducción en la tasa de crecimiento del cabello
5. ¿Esto es reversible?
En muchos casos, sí. La caída de cabello asociada a los trastornos mencionados suele ser reversible una vez que se corrige el desequilibrio hormonal o nutricional. De hecho, la mayoría de los desencadenantes del efluvio telógeno pueden solucionarse si se identifican y tratan a tiempo.
No obstante, es importante tener en cuenta que el cabello recupera su crecimiento de manera gradual, por lo que la recuperación completa puede tardar varios meses tras estabilizar los niveles hormonales.
Por ello, recomendamos acudir a un especialista ante los primeros signos de alopecia o ante un aumento notable de la caída del cabello. Un diagnóstico preciso, respaldado por los estudios correspondientes, es fundamental para identificar la causa y establecer el tratamiento más eficaz.
6. Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo diferenciar el efluvio telógeno de otros tipos de alopecia?
Se caracteriza por una caída difusa y abundante del cabello, sin zonas despobladas definidas ni signos visibles de inflamación en el cuero cabelludo. A diferencia de la alopecia androgénica, no hay miniaturización folicular, y el diagnóstico se confirma mediante exploración clínica, dermatoscopia y, en muchos casos, pruebas complementarias.
¿Cuáles son las causas más frecuentes del efluvio telógeno?
Puede desencadenarse por múltiples factores, como el estrés físico o emocional, enfermedades, tratamientos farmacológicos, cambios estacionales o viajes. No obstante, destacan especialmente las alteraciones hormonales (como las tiroideas) y las deficiencias nutricionales, como el déficit de hierro o vitamina D.
¿Puede una alteración tiroidea provocar caída del cabello?
Sí. Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden provocar una caída difusa del cabello, conocida como efluvio telógeno. De hecho, puede ser uno de los primeros signos clínicos, por lo que es importante valorar la función tiroidea ante una caída capilar persistente.
¿Es reversible el efluvio telógeno y cuánto tarda en recuperarse el cabello?
En la mayoría de los casos, sí es reversible. Una vez identificada y tratada la causa subyacente, el cabello comienza a recuperarse de forma progresiva. Sin embargo, el proceso es lento y la recuperación completa puede tardar varios meses tras corregir el desequilibrio.
Este contenido ha sido elaborado por el equipo médico del Instituto Médico del Prado y revisado por los doctores Bonilla Juárez y Dr. Gallardo Madrid.
El Doctor Espinosa Custodio trabaja en el Instituto Médico del Prado, su clínica capilar en Madrid o en Ciudad de México. Si desea concertar una cita, puede contactar con nosotros en el teléfono 912 468 664, en el WhatsApp 627 396 322 o en la página de contacto de nuestra web. Si contacta desde México, nuestro teléfono es el +52 55 4590 9909.
7. Referencias
- Aguero‑Zaputovich M, Aguilar Naville S. Efluvio telógeno: Revisión de la literatura. Gacet Dermatol. 2022 Aug 29. Disponible en: https://gacetadermatologicaspd.org.py/index.php/gac/article/view/143/121
- Palma‑Peña S, Vivas‑O’Connor V. Efluvio telógeno. Piel. Form Contin Dermatol. 2024;39(8):487–494. doi:10.1016/j.piel.2023.12.021
- Hussain F Asghar, Nazia Shamim, Umar Farooque, Haris Sheikh, Ramsha Aqeel. Telogen Effluvium: A Review of the Literature. Cureus. 2020;12(5):e8320. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7320655/
- Karakoyun Ö, et al. Retrospective Review of 2851 Female Patients With Telogen Effluvium related study. PMC. 2025. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11826290/
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